... y 100: SALAS; Santa María de Miera (o Millera).

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S. Pedro de Soto de los Infantes y San Martín de Leiguarda

Nos desplazamos, en este anunciado final de nuestro itinerario, hasta un lugar de esos que tanto nos gusta visitar; una de las parroquias que conforman la nómina de Salas, un lugar pequeño, incrustado casi en el territorio de Belmonte y que fue dependiente siempre de otras mayores: San Pedro de Soto de Los Infantes (anteriormente) y San Martín de Leiguarda (actualmente). Nos referimos a Santa María de Miera que es su único núcleo de población. En realidad la parroquia de Miera es un tanto artificiosa, y creemos que fue promovida (como en otros casos) para evitar los largos y penosos desplazamientos de sus vecinos hasta su primera matriz. De todas maneras, dada la poca población que asiste, su existencia es mas administrativa que real, actualmente.
Curiosa es la cierta polémica que suscita el nombre de la aldea; Miera-Millara es la rotulación del indicador que se encuentra a su entrada, sin embargo los vecinos que encontramos, pocos la verdad (el dia que estuvimos solo había tres, y hablamos con dos de ellos), rechazan el Millara (precisamente la nominación oficial mas frecuente, de siempre) reemplazándola por el local Millera (admitiendo Miera como oficial). En un inventario de propiedades de 1800 aparece... relación los bienes del marqués de Valdecarzana en Millares, Soto de los Infantes, Salas, con expresión de los llevadores y lo que pagan.
Como siempre consultamos con lo publicado por García Arias, pero no encontramos algo concreto sobre este lugar, solo una cita como Míara-Millara. Por suponer, pensamos en Mieres... un simple plural de Miera y posible hidronímico alusivo a una corriente de agua (Miera se encuentra entre dos riegues); pa nos será lo que los vecinos digan (aún con tan poco quorum).


 MILLARA, Aldea de Esp., provincia de Asturias, obispado de Oviedo, jurisd. de Soto de los Infantes (S. de Miñano)

Accedemos a Miera desde territorio Belmontino, ya que, como decíamos se encuentra rodeada por este y sus únicos accesos (rodados) pasan por él. Enclavada en un precioso paisaje, la aldea tiene por vecinos algunos clásicos de la geografía trashumante: El Pontigu, Villaverde, Santa Marina... a lo lejos atisbamos la parroquia de Idarga, Buspol (Salas) y el escuetu caserío de Calabazos (Tinéu), toda esta zona es muy visitada a causa de los numerosos vestigios de la actividad minera romana (ruina montium), hay también túmulos y una estela funeraria (Villaverde).
Desde luego la visita no parece incluir a (la discreta) Miera, quizá el pariente pobre de esta ruta y (supongo) un tanto (bastante) desconocido e ignorado por la cartelería que jalona esta Ruta Arqueológica (aunque pertenezca a otro concejo).
A escasos metros de la primera casa del pueblu, la riega Pilar nos señala el límite entre Belmonte y Salas. Sus edificios se disponen de una forma mas o menos longitudinal, entre citada riega y la del Pontigón; pasando esta se encuentra el caserío de Braña.
Cuasi en el centro, topamos con lo que sería iglesia de la parroquia; una capilla, arreglada no ha mucho. Parroquia de Santa María, si, pero aquí se celebra Santa Marina, el 18 de Julio (diz uno de los vecinos, mientras me guiña el ojo)... ya la fiesta no ye lo que era, esti añu celebrose... una comidina entre los vecinos... ya veremos el que vien. La capilla tien un retablo de piedra, hechu por un vecino y los actos religiosos se reducen a funerales y derivados.


Rincón de Miera, gran panera, edificio con cuadres y tenaes, cuadra-caramanchón-panera  y detalle de casa


Paseamos por entre el caseríu de Miera; encontramos un cierto abandono, nada nuevo, dentro de la tónica general que despuebla muchos de los núcleos rurales del Principado.
Sin embargo podemos contemplar algunos edificios interesantes. Las casas, en general, son de buenas dimensiones; el patín esta presente en varias como acceso (asi como alguna forna), puertas y ventanas lucen buen sillar; entre todas destaca la llamada Ca Peña.
En nuestro recorrido vemos algún elemento perteneciente ya a la memoria etnográfica. Hórreos y sobre todo paneras también son de buen tamaño, en algunos casos la vivienda está unida a ellos por un pasaje; hay construcciones auxiliares (cuadra-tenada) que llaman la atención por su buena arquitectura. En la riega El Pontigón queda en pie el molín de Ca Tadeo. Tuvo Miera dos chigres (pero no contemporáneos) El Tabernero y Casa Ismael.
Todo esto nos hace pensar en una población estable, no trashumante. Como nos dicen los nuesos informantes... vaqueiros los de arriba, El Pontigu o Villaverde; aquí (señalando los alrededores) era todo escanda, maíz, patates... dábase de todo. Esta abundancia de cosecha nos lleva a otro de los planteamientos que hace G. Arias sobre su toponímia... algunos Miera o Mieres (no) admitan tal explicación. El mijo es un cereal que debió de estar ampliamente extendido en Asturias hasta que la introducción del maíz en el siglo XVII señala el inicio del declive de su cultivo, por más que todavía perdurara hasta años recientes. Toponímicamente encontramos lugares que gracias a lo que parece ser un sufijo abundativo, pueden deber su nombre a antiguas plantaciones de este cereal. 
En fin, esta exigua parroquia salense de Miera, bien merece un desvío y una pequeña visita por parte de los andariegos en esta zona (Belmontina mayoritariamente) a la que se arrima (discretamente) nuestra (Salense) protagonista.


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Como decíamos al principio, empezamos ruta en el territorio de Miranda, desde Selviella su antigua capital. La carretera asciende hacia Bello, un lugar que hace honor a su nombre (no su vía de acceso, innombrable), después Pandu y ya el cruce hacia Miera. Desde allí, dirección Begega, se suceden Antoñana, Villaverde, El Pontigu o Santa Marina, las ya citadas huellas del pasado y, finalizando antes de bajar hacia Boinás, contemplamos la actualizada "ruina montium" de la mina que se llevó por delante la aldea de El Valle.
Nos continuamos dirección Tuña, abandonando Miranda y abrazando Tineo, ...Combarcio, Tueres y la parroquia de San Pedro de Merillés; los paisajes sobre el embalse de Calabazos, muy bajo de nivel, nos permite ver los esqueletos del antiguo caserío de Bebares... y al final, el puente Carral, la casa de Cabo del Río; estamos en la patria del General Riego, no hace falta mas como colofón. Hasta siempre.

SOMIEDO; ex-coto de Aguino y Perlunes.

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Despues de vistos los montes de Pajares, los de Covadonga y los de Caso, creiamos que nada nos restaba que ver mejor, pero salimos de nuestro error al pisar la antigua comarca Sanato, hoy Somiedo. Es en efecto el paisage mas sorprendente y magnifico, de una belleza salvage, que puede pisar el viagero. Montes elevadisimos cubiertos de robustos arboles; torrentes impetuosos que se desgajan con estrépito de entre los peñascos, y corren despues apacibles por las praderas del valle; precipicios terribles, pero admirables y bellos, y por todas partes una vegetacion gigantesca, cual la de un suelo virgen y muy semejante á aquella que sin duda cubria la tierra antes del diluvio, tal es el cuadro que presenta este pais, tal vez único en Europa.
 Francisco de Paula Mellado. RECUERDOS DE UN VIAGE POR ESPAÑA


Paisaje de Somiedo desde Urria; al fondo asoma la Pola... Somiedo

No es que el autor anterior haya visto demasiada Asturias, ateniéndonos a las referencia de su libro, pero desde luego, estamos muy de acuerdo en los adjetivos que prodiga a este concejo que el cita de antiguo Sanato (sic) y que en la documentación medieval aparece como Sumetum (992)... territorio Submeto (1082). García Arias explica  así su toponímia: Somiedu (oficialmente “Somiedo”) acaso pueda entenderse como un topónimo colectivo del tipo SUMMETUM ‘país de cumbres elevadas’ aunque plantea algún problema evolutivo con la presencia inesperada del diptongo ie. La capital, La Pola, ha de explicarse de acuerdo con el nombre de las poblaciones de idéntica expresión generalizadas en Asturias y norte de León.
En 1269 Somiedo (y Belmonte) reciben su carta puebla, en un lugar equidistante de las dos capitales definitivas; Agüera, donde representantes de ambos territorios acuerdan con el Abad de Lepedo la cesión de tierras para tal fin. No se sabe exactamente cuando la capitalidad se traslada a la actual Pola de Somiedo.
Somiedo fue territorio bajo la influencia de monasterios, jurisdicciones y señoríos; la supresión de todas estas prevendas no llegó hasta ya entrado el XIX, cuando se organiza el concejo que conocemos actualmente.


Vamos a visitar, ahora que comienza el otoño (cada árbol, una planta; cada hoja, una flor), subrayando con su (natural) elegancia el paisaje de Asturias, las localidades de Aguino y Perlunes.
La parroquia de Santiago de Aguino solo engloba estas dos entidades, pero en un concejo con tal riqueza de lugares y paisajes (resultan obvias las referencias: Calzada de La Mesa, Picos Albos, Saliencia, Villar de Vildas, Veigas, Valle del Lago, La Peral, El Puertu, Santullano, Corés, El Coto, Urria, Mumián, Arbeyales, Calabazosa, Llamardal, Pornacal, La Riera, Caunedo, La Bustariega... para que seguir), estos dos tienen iguales razones que los anteriores, para merecer nuestra atención.
Subimos desde La Pola hasta la collada que separa esta de Aguino; antes pasaremos cerca de los restos del Castillo de Alba (de igual nombre que el de Quirós, y en igual-parecida ruina). Desde aquí ya acolumbramos el perguapu panorama que nos espera, mientras contemplamos Aguino al fondo del valle.

El coto de Aguino y Perlunes tenía 20.000 dias de bueyes. Podría medir de oriente a poniente, cinco cuartos de legua, y tres cuartos de norte a sur. Su perímetro era de unas cuatro leguas y, a causa de lo "quebrantado y áspero" del terreno, eran necesarias 16 horas para rodearlo a pie.
GONZALO ANES Y A. DE CASTRILLÓN. Los señoríos asturianos

El coto de Aguino (en el concejo de Somiedo) estaba dividido en las postrimerías del siglo XV entre tres poseedores: los Tineo, los Flórez y los Miranda. Juan de Tineo había otorgado venta de su parte, recibida en herencia de su padre, a Alvaro Flórez, quedando como propietario de 2/3 del mismo. A su muerte, su viuda, Urraca de Valdés, pleiteó con Sancho de Miranda por la posesión del tercio restante. Finalmente, aquélla otorgó venta de su parte a favor de los Miranda entre 1545 y 1566 incluyendo también el coto de Perlunes. Los descendientes de los Flórez-Valdés demandaron en 1610 a Lope de Miranda solicitando de la Chancillería de Valladolid las ventas otorgadas años atrás, fallándose a favor de los demandantes y obteniendo el coto de Perlunes y la mitad del de Aguino. La sentencia fue recurrida por los Miranda, no resolviéndose el conflicto hasta 1651 en que se da confirmación de la sentencia ya fallada.
LOS MARQUESES DE VALDECARZANA, SEÑORES DE VASALLOS EN LA ASTURIAS DEL ANTIGUO RÉGIMEN (SIGLOS XVI-XVIII) Juan DÍAZ ÁLVAREZ. Universidad de Oviedo.


Aguino y su paisaje, detalle de una casa, iglesia de Santiago, rincón y casa con corredor de cebatu













Como leemos mas arriba, Aguino fue uno de los cotos que existieron en el concejo Somiedo (junto con Gúa y Caunedo, Clavillas y Valcárcel). Situado a la ribera del arroyo de su nombre, afluente del Somiedo (este del Pigüeña y este a su vez del Narcea), destaca entre su caserío la iglesia parroquial, en el centro del lugar; en la espadaña hay un pequeño reloj de sol y una inscripción, sobre una lateral puerta: IGLESIA DE ASILO.
En el templo hay un cáliz, donado por Carlos III en 1767; existe aquí una leyenda sobre él, que podemos relacionar con un antiguo mito, El Robo de la Copa.
Damos una pequeña vuelta por el pueblo mientras contemplamos algún aislado detalle en sus edificios y disfrutamos de la belleza del entorno. Aguinu (Sm) parece que podría explicarse por un antropónimo AQUINUS (Solin). Toponímia, G. Arias.
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...en las primeras horas de la mañana de San Juan quiero estar en el pueblo de Perlunes para presenciar los ritos que practican allí sus habitantes. La víspera, salgo de La Pola. Hace un calor asfixiante. Atravieso una ladera en la que las míseras tierras de cultivo ocupan pequeñas superficies horizontales formando escalones. Reina un silencio absoluto; no se ve ningún ser viviente...
Determino pernoctar en Aguino, lugar metido en una hondonada, al pie de un riachuelo de aguas cristalinas. Aquí recojo varios datos sobre cosas de supersticiones...

Así escribía nuestro recurrido Aurelio del Llano, en 1921, durante su periplo por tierras de Somiedo y en su visita a esta zona (en aquel tiempo aislada y garante de tradiciones). A Perlunes también encaminaremos ahora nos nuestros pasos.
Antes pasaremos por un lugar espectacular, donde los picos Saraméu y Furáu se vencen al arroyo de Aguino y forman la Foz del Furáu; la carretera salva esta (durante siglos, gran dificultad para el acceso a la zona) mediante un pequeño túnel.
...luego emprendo el camino de Perlunes, distante de Aguino unos tres quilómetros en zig-zag por una garganta estrecha llena de precipicios y flanqueada por altas rocas. voy solo...












La Villa Enmedio, Les Cuendies, Capilla de San Juan, lavaderu y olleres, molín, detalles del caserio y paisaje de Perlunes


...luego, en una capillita, celebraron con gran solemnidad las fiestas del santo. Asistieron al acto cuatro sacerdotes. Las mozas entran en el templo vistiendo sus mejores galas: pañuelo de colores atado debajo de la barba, mandil blanco adornado con puntilla, zapatos y calcetas de tosca lana, hasta media pierna, a cuya altura llega la falda. Los niños visten de largo. A. del Llano. BELLEZAS DE ASTURIAS DE ORIENTE A OCCIDENTE.













Llegamos a Perlunes, no se lo que contemplaría Don Aurelio cuando su visita, pero a tenor de lo que vemos nos, todavía el lugar conserva parte de su arcaico encanto.
Dividido en varios barrios: Villa Abajo, Villa Enmedio, Brañuetu, Les Cuendies... los tres primeros a la vera del arroyo que corta mas abajo El Furáu y Cuendies dominando (solo en altura) sobre ellos.
Perlunes fue en su momento una renombrada braña de vaqueiros de alzada, durante siglos en perpetua discordia con los cotos y señoríos que dominaron (y avasallaron) el concejo, ya fueran monasterios (Lapedo, Gúa) o familias como Valdecarzana, Omaña, Flórez o Miranda.
Perlunes> voz que resuena una vez mas al "agua". Prefijo "per" (encima de, entre, junto) mas posible antropónimo.
Perllunes (Sm) ‘junto a (la casería de) llunes o de LUNUS. La toponímia según J. Concepción y G. Arias.
Damos un agradable paseo entre su caserío; en el centro de la Villa Enmedio (perdón) se encuentra la guapa capilla de San Juan y San Antonio (1824) donde todavía se celebra la fiesta que contempló D. Aurelio (se venera a San Antonio también, ya que, se considera protector del ganado). Hay hórreos y paneres antiguos, con talla; muches de les cases tienen un rústico"patín" para acceder al pisu altu, donde se encontraba la vivienda, dejando la parte de abajo como cuadra; algunes conservan la forna y no se escapan otres de arreglos mas o menos discordantes. Hay molinos, llavaderos y bateries de "olleres"; esa ecológica nevera (pensada para enfriar la leche y favorecer el proceso de la manteca) que funciona con agua (AA+). A nuestro alrededor los picos de La Mochada, El Tornu, Resellar... paraíso natural.


Termina esta prestosa visita, como en otras, quisiéramos mas tiempo para disfrutar de lugares como este, pero el camino espera (nos necesita para existir) y este nos lleva ya hacia el final de nuestra particular hoja de ruta...