Está clara la fascinación que produce toda esta zona final de la Ria de Eo, con el concejo de Castropol y su capital como protagonista, compartiendo por supuesto con otros, como Ribadeo o Figueras, un paisaje en verdad perguapu. Refiriéndonos a Castropol, y dando por ya vista esta zona marítima de su territorio, vamos a transitar por la no menos importante que nos lleva a su interior, ruta (una de ellas) que recorre las parroquias de Santa Eulalia de Presno y nos eleva hasta San Luis Balmonte; iniciando esta por la histórica, en varios aspectos, Santa Cecilia de Seares. Vamos!.
Primeras luces sobre Castropol desde Ribadeo
La parroquial de Santa Cecilia está situada en lo alto del pueblo y hay cita de ella en el siglo X. Muy reformada, conserva restos del XV. En su interior, retablos barrocos. En el lugar existen mas casas blasonadas. En Seares se celebra en agosto un campeonato de descenso sobre ruedas, en vehículos de construcción casera y sin motor. Este famoso descenso forma parte del campeonato nacional de carrilanas. Un acontecimiento de gran singularidad, mucho mas que una simple carrera.
Seares, camín de Presno; abajo Santa Eulalia de Presno, desde Trío
Salimos de Seares hacia Presno, antes debemos circular brevemente por el concejo de Vegadeo, pasando cerca de la blanca y solitaria capilla de San Román (Porzún). Santalla es el barrio que rodea a la iglesia, arriba Lavandal, Trío; abajo Vega de los Molinos. Hay en 1137 donación de Alfonso VII, al monasterio de Carracedo de la iglesia de Santa Eulalia de Presno "con toda su feligresía y derechuras". Entre los hidalgos que prometen defender la Puebla de Castropol está Sancho Menéndez, de Presno. MADOZ nos dice en su diccionario... la iglesia parroquial, Santa Eulalia, se halla servida por un cura de primer ascenso y patronato real. También hay en la aldea de Balmonte, una ermita dedicada a San Luis, donde se celebra misa los dias festivos. En el Interrogatorio de Tomás López... al mediodía, y a la distancia de legua y media está el Coto Alegre colocado entre montes, entre oriente y poniente y situado en la parroquia de Santa Eulalia de Fresno (sic).
El Palacio de Valledor y la casona de Sestelo, son edificios destacados entre el patrimonio de la parroquia de Presno.
Balmonte; abajo dos rincones del lugar y vista hacia el Valle de Obanza
El camino asciende luego de Presno hasta Balmonte, a unos quinientos metros de altitud y donde se divisa un buen paisaje; parroquia con advocación a San Luis (está claro que esta es de creación no muy lejana). Como leemos en el Madoz (1850) había capilla para celebrar misa, pero dependiente de Santa Eulalia. Nos, encontramos una iglesia mas o menos moderna y sin ningún mérito (por lo menos externamente). Balmonte etimologicamente no parece muy clara para García Arias... más compleja parece la interpretación de Balmonte (Md). Se ha propuesto entenderlo como resultado de *BELENI MONTEM ‘el monte del dios Beleno’; sin embargo no lo aconseja la documentación medieval que emplea reiteradamente la expresión “Bellum mon tem” y “Belmonte” desde el siglo XIII, en sustitución del tradicional “Sancta Maria de Lapedo” con que se denominaba un conocido monasterio del hoy concejo de Miranda, luego generalizado como nombre de la capital. Si aceptamos la última posibilidad interpretativa, con un significado de ‘bello monte’, estaríamos ante un topónimo debido a una imposición monacal que seguía posiblemente las pautas de algunos monasterios ultrapirenaicos de denominar a lo divino los lugares donde se establecían. A favor de un influjo ultrapirenaico estaría la anteposición del adjetivo al nombre pues resulta muy poco frecuente en la toponimia tradicional asturiana. Por otro lado también hay Balmonte (Cs) y Belmonte (Lln) que, a falta de otra documentación, tampoco desaconsejan una formación donde el primer elemento fuera VALLEM, esto es ‘valle del monte’...
En nuestro recorrido por el lugar de Balmonte nos llama la atención la cantidad de texos que encontramos; algunos sin embargo no presentan buen aspecto y otros tienen verdaderas mutilaciones. Entre el caserío, escueto, tambien hallamos algún cabazu. Astur Paredes y Adolfo García Martínez, en su obra LA CASA TRADICIONAL ASTURIANA (CAJASTUR), nos hablan de la llamada Casa Fonte Longa, como ejemplo de patrimonio popular y cultural, haciendo incapié en el interés de su lareira (cocina). Desde aquí podemos encaminar nuestros pasos hasta el monumento natural de la cascada del Cioyo.
Bajamos rapidamente hasta Obanza, que da nombre a este Valle, regado por el Porcía. Cerolleiro, Monteavaro, Niseiros y el citado Obanza se desparraman a nuestro alrededor. En esta última localidad debemos visitar la capilla de la Natividad (o de Covadonga). Retablo con imágenes de la Virgen de Covadonga, La Purísima y San Jorge (imagen iz.). Si nos fijamos bien vemos varios molinos en el entorno, la mayoría en desuso; los caseríos, muros de oscura piedra y techados en negra pizarra.
Después de pasar el río enfilaremos nuestros pasos hasta nuestro (casi) destino final Castro o El Castro, lugar de inequívoca toponímia que se asienta sobre un antiguo idem.
El Castro desde Niseiros; abajo detalles de su caserío y construcciones en la zona del castro
Tales castros indígenas serían abandonados según avanzaba la romanización si bien en algunas circunstancias pudieron haber continuado ocupados, con más o menos transformación, hasta tiempos que llegan casi a nuestros días. Nuestra toponimia ofrece las siguientes muestras y algunos núcleos todavía habitados en la actualida: Castru (Tb, Sm, Cn, Ce, Sl, Vd), Castro (Cñ, Cs, Gs), El Castru (On, Si, Ct, Pr, Sl), El Castro (Ll, An, Ef, Sa, Cs)...
Está claro que Castro (ateniéndonos a la explicación toponímica anterior) asienta su caserío sobre el terreno de uno de aquellos antiguos poblados. Un lugar ideal, rodeado por el río y elevándose sobre su entorno. Este castro será uno de los que J. M. González, el gran investigador de la materia, catalogó en el concejo de Castropol. Contemplando sus edificios; cases, cuadres, muries... pensamos que, seguramente estarán reaprovechadas, muchas de las piedras que lo conformaban; entre ellos se encuentran tres cabazos. En sus alrededores, aparte de molinos, también funcionó un batán.
Abandonamos Castro, El Valle de Obanza, el Porcía (momentaneamente) pero no Castropol; vamos en dirección Tapia, atravesando el arroyo Folgueira y nos dirigimos al encuentro de otro de esos lugares en el mapa, en este caso mínimo, una sorpresa en el camino; Lagar.
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Jesús María y José
1835
soy de Fernando Villamil
y de Gertrudis R ........
Lagar
Como nos cuentan Juacu López y Armando Graña en la publicación del Principado; FERRERÍAS, MAZOS Y FRAGUAS EN ASTURIAS-1998,... en 1836 don Fernando Pérez Villamil, natural de Ouria (parroquia de Rozadas, concejo de Boal) construyó en el sitio de Lagar "dos fábricas de hierro, una tenería y la casa de su habitación" ... centro formado por seis construcciones, que constituyen los únicos edificios de este lugar. En la orilla izquierda están la ferrería, la casa del propietario y la casa de los guardas, y en la derecha la tenería y molino hidraúlico. Quitando el edificio que vemos, poco queda de las antiguas construcciones... ferrería, molino, puente... muros medio derruidos y abrazados por la maleza. La casona, a centímetros de la carretera, ya veremos cual será su destino.
Aparte de Lagar, en Castropol hubo varios ingenios de este tipo, algunos de gran antigüedad; como la Ferrería de Montealegre, que funcionaba ya a principios del siglo XVI (parroquia de Presno) y en esta misma que nos ocupa (Balmonte), la de Cabanada, construida por Domingo Vázquez Villamil de Brañatuille, con planos del ingeniero Salustio G. Regueral.
Seguimos a la vera del Porcía, ahora ya adentrándonos en el concejo de Tapia; Alfonsares y A Veguiña, con su antiguo puente de piedra y la casona de Cancio-Don Lebún, Castropol queda atrás, pero nosotros continuamos...






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